viernes, 18 de agosto de 2017

Acercar la lectura desde la infancia





En el marco de los festejos por sus veinte años de incansable trabajo para acercar a niños y jóvenes a los beneficios de la lectura placentera, Fundación Leer organiza su 15° Maratón Nacional de Lectura. Se celebrará el 15 de septiembre, y las escuelas interesadas en participar pueden inscribirse de forma sencilla en la página web del evento. ¡Hay tiempo hasta el 8 de septiembre!



¿Por qué una maratón nacional de lectura?

El lema que convoca a niños, familias y docentes a sumarse es “Un viaje entre los libros, una mochila del lector que se llena de lecturas”. Invita a que los lectores adultos reflexionemos acerca de qué libros nos tocó a nosotros llevar en nuestra mochila como lectores en la niñez, y es inevitable escapar a las emociones que nos vinculan para siempre a las páginas que recorrimos con miradas curiosas y manitos pequeñas.

La mochila del lector tiene las propiedades del bolso mágico de Mary Poppins: el espacio es infinito, siempre hay lugar para más, y allí dentro nada se pierde. Los libros que leímos en la niñez siguen estando guardados allí, y muchas veces volvemos a sacarlos para compartirlos con primos, sobrinos e hijos (o, por qué no, con nuestro propio niño interior). Las historias que leemos en la infancia son los cimientos sobre los que construiremos nuestra individualidad y personalidad como lectores. Nos acompañan para siempre, se quedan como base sólida sosteniendo ese hábito maravilloso que iremos edificando con el correr de los años. ¡Qué importante es que ayudemos a los chicos a llenar sus mochilas con lecturas divertidas, ingeniosas, inspiradoras y edificantes!

Con la maratón, Fundación Leer busca que la comunidad participe en la generación de un espacio de entretenimiento y recreación en una jornada donde la gran protagonista sea la lectura. Habrá también distintas actividades recreativas y sorteos de libros nuevos de literatura infantil para que las instituciones puedan regalar a sus alumnos. 

“La 15ª Maratón Nacional de Lectura es una de nuestras propuestas para generar concientización sobre la importancia de la inclusión de la lectura en los chicos. Por eso, invitamos a las instituciones, a los docentes y a las familias a que se sumen para hacer este día un espacio de reflexión y compromiso con la educación de los más pequeños”, fueron las palabras de Patricia Mejalelaty, Directora Ejecutiva e iniciadora de Fundación Leer.



La maratón del año 2016 dejó grandes expectativas para este año: participaron más de 17.000 instituciones de todo el país (abarcando casi 3000 localidades), y más de cinco millones de niños, jóvenes y adultos disfrutaron del placer de la lectura recreativa, cargando sus mochilas de lectores con nuevas y enriquecedoras experiencias. Se espera que la edición de este año tenga un alcance similar o superior, y que muchas más páginas llenas de historias, cuentos y enseñanzas se encuentren con manitas pequeñas y ojos curiosos que quieran recorrerlas.

En el caso de esta maratón, cuanto más pesada sea la mochila que nos llevemos, mejor. No se trata de irnos livianos para llegar más rápidos y cómodos a la meta. A esta meta se llega con una sonrisa en el rostro y el corazón lleno de historias nuevas si nos cargamos de lecturas. Hay que aprovechar las particularidades que tiene esta mochila: ¡el espacio es infinito, y toda nueva lectura siempre es bienvenida a sumarse a las anteriores!


Por Daiana Vaquero Vega para Proyecto Pura Vida


miércoles, 16 de agosto de 2017

Construyendo Puentes: un nexo entre los niños y el derecho a la salud y la educación




El acceso a salud y educación de calidad en condiciones de igualdad está reconocido por las Naciones Unidas como un derecho para todos los niños y niñas del mundo. Estos beneficios les darán la oportunidad de crecer y desarrollarse en un ambiente que los incentive y estimule para alcanzar todo su potencial, adquirir conocimientos, y tener una vida plena dentro de la sociedad a la que pertenecen. Los Estados firmantes del Convenio sobre los Derechos del Niño están comprometidos a brindar enseñanza primaria gratuita y obligatoria, además de fomentar la continuación de los estudios para el nivel secundario y tomar medidas para asegurar el acceso regular a la escuela. También se comprometen a reducir sus tasas de mortalidad infantil y a combatir la desnutrición, asegurar atención pre y postnatal para los niños y sus madres, y asegurar la atención sanitaria.

Pero corren tiempos difíciles. Estos derechos no se cumplen para todos los niños. No todos tienen la posibilidad de acceder al sistema de salud y educación en condiciones de igualdad y del modo que merecen. No se trata simplemente de abrir las puertas de los colegios y hospitales y proclamar que todos son bienvenidos a hacer uso de los servicios que ofrecen. Muchos niños pertenecen a familias donde la posibilidad de comprarles calzado y un guardapolvo para que vayan a la escuela es inalcanzable. Muchas veces el acto diario de poner un plato de comida caliente sobre la mesa se presenta como una hazaña digna de Hércules. ¿Qué pasa cuando no hay dinero para trasladarse hasta el hospital? ¿O cuando las horas de espera son eternas y no alcanzan los billetes de $2, $5, $10 para darles a los chicos un mate cocido calentito mientras aguardan a ser atendidos?

A veces en estos contextos difíciles surgen ideas. Personas que se inspiran. Personas que se animan y convierten la preocupación en compromiso. Así comenzó Construyendo Puentes, una fundación de la localidad de Quilmes que busca mejorar la infancia de niños y niñas en situación vulnerable a través del accionar solidario. Un plato de comida en la mesa de los comedores que reciben a los niños y a sus familias a diario (“Creciendo con vos” y “Pancita Feliz” de Quilmes Oeste), un regalo en Navidad, zapatillas y útiles para decir “presente” en el aula a principios de año, un huevito para sacarles en Pascua una sonrisa. De eso se trata el proyecto que Paola Florio encaró sola hace ya seis años y al que se fueron sumando voluntarios. 

“Nosotros construimos puentes entre los niños y las personas que quieran colaborar, somos un nexo entre ellos. Cada sonrisa de un chico, cada grito de sorpresa, cada carita de alegría vale todo el esfuerzo. La gran mayoría somos mujeres y madres que tenemos hijos pequeños que van con nosotras a todos lados y hacemos esto desde el amor, con compromiso y pasión”.


¿Cómo construyen puentes?

  • Campaña de salud 
A principio de año, un equipo multidisciplinario integrado por médicos, psicólogos y enfermeras brinda atención gratuita a los niños, arman su historia clínica y consiguen los turnos necesarios en hospitales municipales cercanos. La campaña se repite en el mes de septiembre para hacer un seguimiento de la evolución de cada caso. 
  • Colecta de útiles y padrinos escolares 
En el mes de febrero se recolectan útiles escolares, guardapolvos y calzado para el comienzo del año escolar de cada niño.
  • Apoyo escolar 
Para ayudar a los niños con su desempeño en la escuela, los voluntarios ofrecen su tiempo, ganas y afecto para ayudar a los chicos con las tareas de cada día. Una lectura difícil o una tarea de matemática con cuentas complicadas se explican y resuelven con amor y paciencia. De esta manera se busca garantizar la continuidad en el sistema escolar y reforzar el aprendizaje que tiene lugar en las aulas. 
  • Recorridas por las calles de Quilmes 
Los voluntarios recorren la zona para llevar té, sopa y arroz a personas en situación de calle. Así fue como lograron lo que Paola considera, hasta el día de la fecha, una de las obras más importantes de la fundación. “En 2012 sacamos a un chico de la calle. Hacíamos las recorridas y un día encontramos un nene de unos 9 años. No estaba en la calle desde hacía mucho tiempo. Lo acompañamos a la comisaría para que lo revisaran. Contó que se había escapado de la casa porque lo maltrataban. A la hermana la habían derivado a un hogar, pero a él no. Una de las voluntarias, que es abogada, gestionó un hogar para este nene esa misma noche. Durante un año entero fuimos a visitarlo al hogar, y también formamos un vínculo con los otros chicos de ese hogar. Fue una experiencia transformadora y muy intensa. Finalmente este nene fue adoptado por una de nuestras voluntarias”.



  • Festejos de cumpleaños 
Todos los meses se festejan los cumpleaños de los chicos que asisten a los comedores. 
  • Asistencia a familias en situaciones de emergencia 
En casos de incendios o inundaciones, la fundación organiza colectas de donaciones para ayudar a quienes se hayan visto damnificados. 
  • Jornada de tejedoras 
Cuando comienza el frío, se colectan ovillos de lana y telas abrigadas para tejer bufandas que luego se regalan a personas en situación de calle o vulnerabilidad. 
  • Charlas 
La fundación organiza jornadas de información sobre violencia de género, acoso, educación sexual y reproducción responsable donde médicos y abogados voluntarios brindan información y asesoramiento. 
  • Jornada de Pascuas 
Se organizan juegos y se regala a los chicos huevos de pascua caseros hechos por los voluntarios. 
  • Festival del día del niño 
Desde hace tres años los chicos de los comedores se juntan para pasar un día divertido con actividades lúdicas, regalos y cosas ricas para festejar su día, hacer amigos y divertirse. 
  • Padrinos Navideños 
Todos los meses en el mes de noviembre se pregunta a los chicos del comedor qué quieren encontrar debajo del arbolito cuando llegue la Navidad. La idea es que cada uno reciba un regalo especialmente pensado para ellos. Quienes colaboran como padrino navideño reciben el pedido de uno de los niños del comedor, compran el regalo, y luego Papá Noel visita el comedor para entregar a los chicos aquel obsequio tan soñado. “¡Es lo que yo quería!”, nos cuenta Paola que suele escucharse entre risas y lágrimas de emoción.


Los logros de Construyendo Puentes emocionan e inspiran a seguir colaborando con causas solidarias que buscan promover y defender los derechos de la infancia. “Nos propusimos juntar mil regalos para Navidad y lo conseguimos. Participaron 300 personas de Padrinos Navideños, ¡300 personas ocupándose del regalo de los chicos!” Y cada meta se alcanza gracias al compromiso, la buena predisposición de quienes deciden sumarse y ayudar, y las donaciones que reciben (ninguna de ellas es de dinero). “La primera vez que hicimos el festival del día del niño sonaba descabellado que sin un centavo pudiéramos hacer una fiesta para 250 chicos y darles de comer, un vaso de chocolatada y un juguete para cada uno. Y sin embargo conseguimos hasta los micros. Superamos las expectativas y soñábamos con redoblar la apuesta”.


Y siguen soñando, por supuesto. Si hay algo que no escasea en Construyendo Puentes es, precisamente, el don de soñar y luego transformar en realidad eso que empieza como una idea chiquitita, una inquietud, pero que cuando se materializa resulta ser más enorme y más hermosa de lo que Paola o cualquiera de los colaboradores podría haberse animado a imaginar. “Cada nuevo proyecto lo encaramos con el mismo entusiasmo y no llegamos a terminarlo que ya estamos embarcando en otra locura”.

Este año, con motivo del día del niño el 27 de agosto Construyendo Puentes realiza por tercer año consecutivo un festival para celebrar con chicos de dos comedores. Gestionado a partir de las donaciones de alimentos, golosinas, juguetes y tiempo de quienes desean colaborar, la fundación organiza una kermés con juegos para todas las edades, además de pizzas, panchos y gaseosas. Al evento de este año se sumará por primera vez un espacio de arte destinado para estimular y motivar a los chicos a expresar sus emociones, su curiosidad y su imaginación mediante la creatividad.




“Somos un súper equipo que tira para adelante, muchas mujeres juntas haciendo cosas positivas y con amor”. ¿Y existe acaso algo más positivo que tender puentes que conecten a estos niños con sus derechos a la salud y a la educación? El súper equipo del que habla Paola hace día a día una diferencia. Los nexos que crean permiten mejorar las condiciones de cada niño y niña que alcanzan, y desde el interés y el afecto que les brindan y todo lo que hacen para velar por su salud y su continuidad en las aulas les demuestran (y nos demuestran) que lo que empieza como un acto solidario de una sola persona que sale a caminar por las calles repartiendo té, sopa y abrigo en invierno puede convertirse en un puente interminable, infinito casi, por el que cruzan a diario cientos de chicos tomados de manos amorosas que los quieren ver crecer sanos, fuertes y, por sobre todo, felices. 






Por Daiana Vaquero Vega para Proyecto Pura Vida

Fotos: Gentileza de Construyendo Puentes


miércoles, 9 de agosto de 2017

9 de agosto: Día de la Educación Especial



La educación busca desarrollar la capacidad moral, intelectual y afectiva de las personas para que se integren y participen de la cultura y sociedad a la que pertenecen. Busca formar individuos con conocimientos que incluyen pero no se limitan solamente a la alfabetización, las operaciones matemáticas o las capitales de las provincias. Educar también se trata de transmitir costumbres e inculcar valores. Educar también tiene que ver con inspirar, abrir puertas, trazar caminos, ofrecer herramientas y recursos para que quienes las reciben puedan seguir construyendo y, por qué no, tomar el rol de educador en el futuro para repetir la tarea desde el otro lado. Cada niño o niña tiene sus aptitudes, sus fortalezas e intereses, y la educación puede ser (debe ser) uno de los cinceles que dé forma y belleza a todo ese potencial.

El 9 de agosto se celebra el día de la educación especial, el sistema que asegura el derecho a la educación de las personas con capacidades diferentes. Al objetivo de educar se suma el de brindar igualdad de oportunidades a quienes tengan una discapacidad permanente o temporal, garantizando su integración en todos los niveles y modalidades de acuerdo a las necesidades individuales de cada persona.


Desde hace casi tres años trabajo días tras día con docentes que dedican sus mañanas, tardes y muchos ratitos de su tiempo libre a pelear por una educación especial justa, inclusiva, de calidad y, por sobre todas las cosas, encarada desde el amor y la vocación. Cuando los niños entran por la puerta del colegio y su maestra, psicopedagoga o fonoaudióloga los recibe con un beso y un abrazo, esa pasión por lo que hacen brilla en sus ojos y se ve reflejada directamente en la sonrisa del alumno que contento muestra y comparte sus avances.

Esos avances, los pequeños pasos, los pasos grandes, las metas que parecían lejanas pero a las que se llega con esfuerzo, se celebran en lo cotidiano sin dejar de lado ninguno. No importa si el logro fue posible gracias al trabajo de quien felicita a ese niño, o si fue otro el profesional que trabajó con él hasta conseguirlo: el logro siempre es, primero y principal, de ese alumno que puso tanto esfuerzo, dedicación y voluntad para completar con su aprendizaje el trabajo del docente que le abrió los brazos y le brindó todo su conocimiento para que lo tome y lo haga propio.



Veo a alrededor de una centena de alumnos por día, y todos ellos llegan y se van con una sonrisa. También sus docentes. Hacia el final de la jornada muchas veces con la sonrisa se mezcla cansancio, por supuesto. A veces el cansancio lo sienten desde la tarde anterior y lo traen consigo a cuestas cuando entran a la escuela por las mañanas. Pero la sonrisa nunca falta. La vocación es más grande, más fuerte, más hermosa que cualquier circunstancia. La vocación de ellos de enseñar, y la vocación de los alumnos de aprender.


La educación especial estimula, inspira, incluye. Dibuja cielos con crayones, moldea llaves en plastilina que abren puertas enormes a lugares hermosos. Contiene, escucha, aconseja, abraza, seca lágrimas (propias y ajenas). También ríe, sueña, e incita a otros a reír y a soñar. Se trata de compartir y celebrar, y por eso merece ser compartida y celebrada.




Por Daiana Vaquero Vega para Proyecto Pura Vida

lunes, 7 de agosto de 2017

Mechones solidarios: que se corte, para que no se corte...




Si donamos ropa, frazadas, alimentos, sangre, órganos… ¿por qué no donar cabello?

Un pelo largo. Larguísimo. Brilloso. Costoso de mantener, al que le dedicamos mucho tiempo en la peluquería, en productos del 2x1 de alguna farmacia, o le aplicamos recetas de la abuela para que luzca sano y fuerte. Un pelo que crece. Y te va a seguir creciendo hasta 3 centímetros por mes. Eso significa que en un año te puede crecer ¡hasta 36 cm! ¿Cómo no vas a cortarte 25 cm? Es una inversión, y ¡todo ganancia!

¿Cómo ganás? Donandolo.
¿A quién se lo donás? A una luchadora. A una mujer con cáncer de mama.

Seguro conocés a alguien que pasó por esta experiencia perdiendo todo su cabello. Y, voy más allá, ¿quién está exenta de que esto no pase alguna vez (o varias)?
Todas (sí, vos también) perderemos nuestro cabello si nos toca pelear contra el cáncer en el ring de la quimioterapia. Y todas nos sentiremos miradas, y nos dolerá perder mechones enormes y explicar a los más chiquitos por qué perdimos todo el cabello…
El cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores en mujeres. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación, en nuestro país se producen 5600 muertes por año por esta enfermedad. Más del 75% de las mujeres con este cáncer no tienen ningún antecedente familiar de dicha enfermedad.

Empezamos a ver. Empezamos a entender. Empezamos a sentir… 




Para hacer UNA peluca oncológica, se necesitan entre cinco y ocho trenzas de cabello. O sea, entre cinco y ocho cabezas solidarias. Los precios varían entre los cuatro y los diez mil pesos. DIEZ MIL PESOS.
Se estima que cada año, se presentan 18 mil nuevos casos de cáncer de mama, y la quimioterapia es parte del camino. También lo es el autoestima. Por eso, quiero invitarte a ser parte de esto, a donar 20, 25 cm de cabello, para que vuelva a crecer, para seguir haciendo girar la rueda.

Y también quiero invitarte a que difundas, a que se lo cuentes a tus amigos, a tus compañeros del trabajo, a tu familia… Charlalo en una cena, en el almuerzo, en un cumple, en una picada… A mí me lo contó una amiga (como estoy haciendo ahora con vos), y hace unos meses me corté el cabello (sí, ese cabello larguísimo y brillante) para donarlo. Y hoy, tiene dueña. Y sonreímos más personas (ella, yo, y todos los que nos ven sonreir). Porque haciendo cambiamos el mundo. Y vos estás a un corte de cambiarle el mundo a alguien.

Razones para cortarse el cabello:
Tu pelo vuelve a crecer y el de ella no.
Hacer bien hace bien.
Cuando te digan lo lindo que te queda, además podés contar que lo donaste, porque es una acción que no cesa: primero el corte y luego la promoción de la acción para que más mujeres (y muchos hombres de pelo largo) se animen.
No hay look más a la moda que el look solidario.

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¿Qué necesito para donar cabello?
Los requerimientos básicos son:
Cabello limpio y seco.
Longitud mínima de 20 centímetros.
Idealmente, atalo en una trenza para que sea fácil cortarlo y transportarlo.
No importa si tu cabello está teñido, ¡podés donarlo igual!

¿Qué cantidad puedo donar?
No hay un mínimo de cantidad, se recibe cualquier cantidad de pelo. Si el pelo es ondulado se debe medir mojado y estirado.

¿Dónde donarlo?
Podés entrar a http://www.donarpelo.com/ y elegir dónde lo querés donar.
O entrá a las siguientes Fanpages:
https://www.facebook.com/PelucasSolidariasBaradero

¿Cómo entregarlo/enviarlo?
Trenzado
Prolijo

Si podés, guardalo en una cajita o con un moñito. Pensá que es un regalo que le cambia la vida a alguien. 



Por Noyu Vega Para Proyecto Pura Vida

Una campaña para que niños y jóvenes lean más




En su libro Nuevos acercamientos a los jóvenes y la lectura, la antropóloga francesa Michèle Petit se refiere a la lectura como a un medio para tener acceso a conocimientos y a un uso más fluido y desenvuelto de la lengua que pueden modificar nuestro destino y llevarnos por nuevos caminos. La lectura nos permite entender mejor el mundo que nos rodea y desarrollar nuestros propios pensamientos e ideas acerca de él. También es un instrumento para construirse a uno mismo. La lectura, desde la infancia, constituye el campo de apertura a lo imaginario. Luego, a medida que crecemos, para aquellos que nos consideramos lectores los libros representan un fiel compañero que nos consuela, escucha, entiende, reconforta y apoya en momentos difíciles.

Pero, ¿cómo se construye un lector? ¿Cómo llegamos a convertirnos en visitantes frecuentes de librerías y bibliotecas? ¿Qué se necesita para que se establezca la conexión lector-lectura?

Para María Teresa Andruetto, escritora argentina de libros para niños y jóvenes, “la condición de lector no es algo mágico ni algo quesucede por sí mismo, sino una construcción cultural”. Toda construcción, pues, necesita de cimientos. Ninguna construcción se edifica por sí sola, sino que es el resultado de la colaboración y arduo trabajo de un conjunto de personas que aportan su esfuerzo y capacidad en pos del objetivo.

El contexto es importante en la formación de un niño lector. De acuerdo con Andruetto, hay niños que leen más que otros porque han tenido el privilegio de crecer en contextos en los que son frecuentes las visitas a bibliotecas y librerías, hay libros en los estantes de sus casas porque para la familia es fácil acceder a ellos, y llegan a la escolarización con un cierto “bagaje lector” en sus espaldas. Estos niños, seguramente, son parte de un entorno de lectores que les ofrecen cuentos y revistas y despiertan su interés en la palabra escrita.



Esto nos lleva, entonces, a una pregunta aún más importante: ¿cómo podemos lograr que la oportunidad de ser lectores desde temprana edad esté al alcance de todos?

Fundación Leer comparte la visión de Andruetto y Petit- y de muchos otros, por supuesto- de que “la educación es la puerta a una sociedad mejor” y “la lectura es la llave que despeja el camino”. Desde 1997, trabajan para lograr una sociedad cuyos niños sientan entusiasmo por la lectura y encuentren en ella una fuente de pasión, inspiración, información y placer.

¿Cómo y con quiénes trabaja Fundación Leer?
Fortalecen la alfabetización y el desarrollo de competencias de lectoescritura.
Fomentan el hábito de la lectura.
Mejoran los ambientes de alfabetización en escuelas e instituciones.
Brindan capacitaciones a docentes y profesionales.
Ofrecen acceso a libros y a la lectura para familias en situaciones de vulnerabilidad y riesgo social.
Trabajan con maestros, familias y comunidades de todo el país.

Para celebrar sus 20 años, Fundación Leer esta llevando a cabo una nueva práctica que se propone generar impacto positivo y duradero en el desarrollo personal de estos lectores en formación. Leer 20-20 es un desafío destinado a niños de los 0 a los 12 años que convoca a familias de todo el país. La idea es que los más pequeños lean al menos 20 libros infantiles en un año y que los adultos a cargo de su cuidado participen con ellos de este desafío pensado para hacer de la lectura una experiencia divertida, enriquecedora y al alcance de todos.

¿Cómo funciona? ¿Cómo puedo participar?
Fundación Leer ofrece una plataforma digital gratuita y de fácil acceso con contenidos pensados para incentivar la lectura. En ella, encontrarán lecturas en línea y trivias, y los niños recibirán “medallas” por cada libro leído.
Con la ayuda de un adulto, los niños pueden crear un perfil con sus datos y la plataforma permitirá que accedan a cuentos calificados para su edad.
Cada dos semanas, los usuarios encontrarán nuevos cuentos de destacados autores de literatura infantil y juvenil. También hay tapas de cuentos clásicos ilustradas por artistas argentinos.

Leer 20-20 contribuye a crear un circuito de intercambio en el que el objetivo de formar a niños como lectores es compartido y asumido por todos. En palabras de Patricia Majalelaty, directora de la Fundación Leer, “promover la lectura en los niños es una tarea maravillosa e indelegable. Tradicionalmente, se la concebía como responsabilidad exclusiva de la escuela. Hoy sabemos que es compartida por la familia y todos los adultos que rodeamos la vida de los niños”.



Ese cuento que hoy lee un pequeño puede ser la llave que abra la puerta a un mundo desconocido lleno de cosas por descubrir: sobre sí mismo, sobre su entorno, sobre sus capacidades y posibilidades. Ese cuento a la hora de dormir o después de jugar puede ser la primera de muchas lecturas que lo formarán como persona y le darán las herramientas necesarias para abrirse paso por la vida, deteniéndose de tanto en tanto frente a la vidriera de una librería o la puerta de una biblioteca para reflexionar sobre el amor por los libros que nació de algo tan sencillo y placentero como adentrarse por un par de páginas en universos que comienzan con el clásico “Había una vez…”




Por Daiana Vaquero Vega para Proyecto Pura Vida

viernes, 4 de agosto de 2017

Qué sucede cuando nos tomamos #UnDiaParaDar



“Dar”. Palabra de tres letras, monosilábica. Verbo. Ocupa poco espacio del renglón cuando la escribimos. Y sin embargo es enorme en significado. Es enorme lo que podemos hacer cuando damos. Es aún más grande el resultado si somos muchos los que lo hacemos.

En Proyecto Pura Vida creemos en la necesidad y utilidad de formar alianzas con otras instituciones para lograr nuestro objetivo de un mundo mejor en el que la inclusión social sea un logro posible y cotidiano y no una utopía inalcanzable. Buscamos ayudar a organizaciones no gubernamentales para que alcancen autosustentabilidad y fortalecimiento institucional para que puedan seguir construyendo puentes que nos lleven a una comunidad comprometida que convierta proyectos en hechos concretos.


Fue con estos fines que el año pasado nos tomamos de la mano con La Trup Solidaria para llevar a cabo en Córdoba la iniciativa #UnDiaParaDar. Desde 2016 Proyecto Pura Vida es el representante en Argentina de este movimiento. A nivel mundial, el objetivo es incentivar y multiplicar el accionar positivo en la comunidad. Se trata de dedicar todo un día a “dar” y todo lo que ello conlleva tanto para nosotros como para aquellos que se encuentran en el otro extremo de la mano que tendemos ofreciendo nuestro tiempo, nuestra ayuda, y nuestras ganas de ver cambios.

¿Qué podemos dar en #UnDiaParaDar?
  • Donaciones de dinero
  • Alimentos
  • Nuestro tiempo como voluntarios
  • Sangre

¿Qué esperamos de #UnDiaParaDar?
  • Ayudar desde nuestro lugar participando como ciudadanos comprometidos con iniciativas solidarias
  • Crear conciencia solidaria
  • Inspirar a otros para que se sumen a estas acciones
  • Incentivar la participación solidaria

El año pasado La Trup Solidaria organizó en Córdoba Capital un Zumbathon para recaudar fondos destinados a ayudar a Manitos Unidas, una organización no gubernamental sin fines de lucro que fue creada en 2014 por profesionales del Hospital Infantil Municipal de esta ciudad para mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Manitos Unidas busca incorporar nuevas tecnologías, capacitar a profesionales y brindar apoyo psicosocial a los niños con riesgo de vida inminente que se atienden en el hospital y a sus familiares. “Como fundación, desde nuestros inicios tenemos una misión muy clara: la de ayudar a que la atención de los niños internados sea cada vez mejor”, nos cuenta el equipo.


El Zumbathon
  • ¿Cómo fue?: Instructores de zumba de Córdoba brindaron una clase de Zumba Fitness abierta al público en general
  • ¿Cómo colaboró la gente?: Con la compra de entradas al evento
  • ¿Cuándo fue?: El 12 de noviembre del 2016
  • ¿Dónde fue?: El Club del Gol en Córdoba Capital
  • ¿Quiénes participaron?: La locutora Flavia Dellamaggiore condujo el evento y To.P.T, una de las bandas de cumbia más convocante de la provincia, brindó una función de dos horas
Con lo recaudado en el Zumbathon, Manitos Unidos pudo adquirir un equipamiento innovador en el país: el Pumani. Esta maquinaria brinda asistencia respiratoria a recién nacidos e infantes. Su mayor incidencia es la de evitar que el cuadro clínico de los pacientes pediátricos avance de forma tal que la única alternativa posible sea la internación en terapia intensiva, donde estos niños reciben tratamientos invasivos de terapia respiratoria. Con el Pumani, el ingreso de pacientes pediátricos al área de terapia intensiva puede reducirse hasta en un 70%. Los niños tratados con este equipo muestran un mayor porcentaje de mejoras que aquellos que reciben terapia de oxígeno.

¿Cómo funciona el Pumani?
  • Consiste de una fuente de flujo, una fuente de presión y un tubo para el paciente
  • El equipo genera un flujo combinado de oxígeno y aire ambiental que ayuda a los niños con insuficiencias respiratorias.
  • El flujo proviene de una bomba de aire, y la presión es proporcionada por una botella de agua
  • Su manejo y manipulación es fácil, sencillo y amigable. Aquellos profesionales que trabajan con este equipo pueden familiarizarse con él muy rápidamente.
  • El equipo permite ajustes de flujo que pueden realizarse de manera sencilla.
  • El mantenimiento del Pumani no es complicado ni costoso, y la vida útil de este equipo es muy larga. Su adquisición es una inversión para mejorar la salud, calidad de vida y condición de tratamiento de estos pequeños pacientes con complicaciones respiratorias
La terapia que existía antes para estos casos de dificultades respiratorias era la máscara de oxígeno. que suele tener más flujo de oxígeno. “La novedad de este sistema es que, además del flujo de oxígeno, tiene presión”, explica Marisa Abregú, presidenta de Manitos Unidas. “Esa presión permite que los pulmones se mantengan con toda su capacidad y no se colapsen y que, si el niño tiene secreciones, no se cierren las vías respiratorias en algunas zonas del pulmón (lo cual incluso puede provocar que se pierdan algunas áreas del mismo). También permite que descansen las zonas musculares; si tiene dificultades para respirar y los músculos trabajan mucho, esto los hace descansar”. Gracias a todos estos beneficios, la estadía de los niños en el hospital sea de mayor calidad mientras se recuperan de su insuficiencia respiratoria, habitualmente causada por infecciones virales.

Hay otro aparato en el país que funciona con un sistema similar al del Punami, el cual se utiliza hace mucho tiempo para pacientes neonatológicos (niños menores de un mes). Pero es de alto costo: su valor es casi cuatro veces superior al valor del Punami. Esto dificulta la accesibilidad. Además, el Punami puede utilizarse en casos de pacientes mayores de un mes y hasta el año de vida.
Es la primera vez que un aparato con estas características (económicamente accesible y que permite tratar a niños con dificultades respiratorias hasta el año de vida y no solo a neonatos) es adoptado por un cuerpo médico profesional en la Argentina. “Conseguir este tipo de equipamiento único en nuestro país nos llena de orgullo y nos da más fuerzas para continuar este hermoso camino”.


“Nosotros armamos un proyecto para tratar de utilizar este y otro método para ayudar a los niños con dificultades respiratorias”, explica Marisa. “A veces los niños necesitan otro tipo de presión, otro flujo, que no les da la máscara de oxígeno. A muchos de estos niños eso no les alcanza y terminan requiriendo terapia intensiva, o cuidados intermedios para evitar la terapia intensiva”.

El dinero para la compra del equipo ya había sido recaudado, pero el Pumani momentáneamente no se vende en la Argentina. Manitos Unidas debió adquirirlo en los Estados Unidos. Pero a la alegría de contar con los fondos suficientes para comprar el Pumani y empezar a utilizarlo en el tratamiento de pacientes del Hospital Infantil Municipal de Córdoba Capital, se sumaron complicaciones relacionadas a los trámites y a la burocracia necesarios para poder importar el equipo desde Estados Unidos. Todo este trabajo de logística lleva un costo muy alto, y Manitos Unidas no contaba con los recursos para cubrirlo.

Enterados de la situación, desde Proyecto Pura Vida organizamos una campaña
en tiempo récord que permitiera recaudar el dinero necesario para que la llegada del Pumani a Córdoba dejara de ser un sueño imposible y distante (un poco menos imposible y un poco menos distante después del Zumbathon, pero todavía inalcanzable). Con los fondos necesarios para solventar los gastos de importación, logística y traslado a Córdoba, Manitos Unidas logró su cometido de dar a los pacientes de neonatología con problemas respiratorios una herramienta más para pelear y salir adelante.

De eso se trata, precisamente. De dar. Todos podemos dar y de las formas más diversas, creativas, novedosas e inesperadas. Manitos Unidas ahora cuenta con el Pumani gracias a toda la gente que brindó su tiempo, apoyo, dinero y actos solidarios para conseguir que esto fuera posible. “Poder ver que nuestra misión no es sólo un sueño sino algo que podemos palpar y ver día a día nos emociona y llena de orgullo”, dicen quienes a diario unen sus manos por los chicos del Hospital Infantil Municipal de Córdoba Capital. “No podemos expresar en palabras las emociones que transitan por nuestros corazones al haber aportado un granito de arena para que el transitar de los niños aquí atendidos sea cada vez más confortable”.
“Poder cumplir este proyecto es un empuje para cumplir proyectos nuevos y no bajar los brazos antes las adversidades”, comenta Marisa. Y aunque no puedo ver su rostro porque ella está en Córdoba y yo en Buenos Aires y nuestra conversación es posible gracias a la tecnología, adivino que mientras tipeaba esa respuesta en su celular había una sonrisa en su rostro y un brillo de orgullo y felicidad en sus ojos.

A ese orgullo y felicidad se suma el agradecimiento de toda la fundación: “Manitos Unidas se siente eternamente agradecida a todas las personas que han colaborado para que este proyecto hoy sea una realidad. Gracias a La Trup Solidaria y a Proyecto Pura Vida por la dedicación y el esfuerzo. Gracias a cada una de las personas que nos apoyan para poder continuar. Este sueño es posible gracias a la suma de muchas manitos”.

Y tienen razón. Este logro fue alcanzable porque muchas manitos se unieron con el único propósito de dar. ¡Cuánto más podemos lograr si seguimos uniendo nuestras manos y haciendo gestos de corazón que den resultados como estos! El límite es inexistente, la posibilidad de tender puentes interminables es infinita, siempre y cuando estemos dispuestos a tender nuestra mano para realizar la hermosa acción de dar.


Por Daiana Vaquero Vega para Proyecto Pura Vida
Fotos: Gentileza Manitos Unidas y La Z trup