lunes, 18 de junio de 2018

Miradas que Transforman




Miopía, astigmatismo, alta sensibilidad a la luz o hipermetropía son alguna de las razones por las cuales muchas personas necesitan usar anteojos para leer, para manejar, para usar la computadora, la TV o para todos los momentos de la vida. Adquirir el armazón y los lentes adecuados es un gasto que muchas personas no pueden asumir por lo que su calidad de vida se ve afectada ya que simplemente no pueden ver bien. Este escenario la conoce a la perfección Vía Óptica, ubicada en pleno centro de la Ciudad de Córdoba, que desde el 2013 tiene presencia en el mercado y conoce de primera mano las dificultades que enfrentan muchas personas para adquirir los anteojos adecuados.

Frente a esta situación y ante una inquietud de ayuda a quienes más lo necesitan, Nicolás Salischiker, Director Óptico Técnico especialista en Lentes de Contacto de Via Óptica, decidió dejar la indiferencia y pasar a la acción. Desde abril de este año, se lanzó el Proyecto Solidario de Vía Óptica con el cual se convoca a la comunidad a que cambie sus anteojos, entregando los armazones viejos y obteniendo un descuento para los nuevos anteojos. A los armazones recolectados, se les ponen los lentes correspondientes según la receta de cada persona y se entregan a quienes no tienen los recursos para comprarlos. Ya hay 200 armazones esperando a sus nuevos dueños.

Y cómo hacer para contactar a personas que realmente necesitan la ayuda? Tejiendo redes! Así llega su iniciativa a oídos de Proyecto Pura Vida donde inmediatamente pensamos en Las Omas, organización amiga que ayuda “a otras mujeres a mejorar su calidad de vida y la de su entorno a través de la contención y la capacitación” en Chacra La Merced, a 6km de la Ciudad de Córdoba. Ahora, Vía Óptica y Las Omas trabajan en conjunto para llegar a quienes necesitan lentes y de esta manera, hacer un cambio en su salud.

Es muy  interesante ver cómo esta acción tiene varias aristas positivas para destacar. Desde un ángulo social, se acerca la salud oftalmológica a comunidades con carencias en ese aspecto. Por otro lado, los clientes de Vía Óptica que se suman al proyecto se sensibilizan ante la situación y se suman a una propuesta solidaria. Y desde el punto de vista ambiental, se alarga el ciclo de vida de los armazones que en vez de ir a la basura son reutilizados.

Queda una vez más comprobado que la pasividad y la indiferencia pueden ser abolidas con creatividad y capacidad de ejecución! Gran ejemplo de Responsabilidad Social Empresarial.

Por Martha Lucía Soto para Proyecto Pura Vida

viernes, 8 de junio de 2018

Donación en Familia



Era una tarde de Mayo, el frío se comenzaba a sentir. Nos encontró a mi mamá y a mí merendando y tomando unos mates en la mesa del comedor. En la televisión de fondo se proyectaba el noticiero de la televisión pública. Hábito que se repite en los hogares desde la creación del dichoso aparato. Poca atención prestábamos a las noticias ya que conversábamos sobre una materia que cursaba en la facultad en ese entonces. Mamá se levantó a calentar agua en la pava eléctrica nuevamente, habíamos finalizado el termo. Comiendo una tostada presto atención al graph que se presenta en pantalla: ”Un puente de vida: Día nacional del Donante de Órganos”. La reportera que se encontraba en el hospital Padilla de San Miguel de Tucumán tomó la palabra. Junto a ella se encontraba Mercedes, una mujer que debía su presencia a Federico, quien a causa de una Meningitis tuvo muerte encefálica. Debido a este trágico hecho, se tomó la voluntad de Federico, inscripto en el Incucai como donante voluntario de órganos, para proceder con el increíble proceso de salvar una vida.

Al regresar, mi mamá debió llamarme un par de veces por mi nombre para que agarre el mate que me estaba ofreciendo, yo solo pensaba en la sonrisa que sostenía Mercedes, su rostro lleno de color y la oportunidad que le habían brindado. Una persona que le dice sí a la donación de órganos puede salvar hasta 12 vidas ya que del ser fallecido se pueden extraer dos pulmones, dos riñones, un corazón, la fracción de un hígado, páncreas y hasta intestinos. En cuanto a tejidos se puede utilizar, piel, córneas, huesos, vasos sanguíneos y válvulas cardíacas. Mi mamá, como me conoce, sabía que lo que había captado mi atención era significativo. Inmediatamente le comenté sobre la terrible enfermedad que afectó a Federico y a toda su familia, el sufrimiento ocasionado por su pérdida pero también sobre la transformación de este dolor en nueva vida. El saber que tu última voluntad será colaborar con personas que estaban dando pelea hace tiempo pero la lucha los había cansado y ya no dependía de ellos su sanación. Esto me pareció el hecho más bondadoso que una persona puede realizar. No nos llevó más de 10 minutos sentarnos frente al monitor de mi computadora con nuestras pulsaciones aceleradas por la emoción. Donantes, podemos ser cada uno de nosotros.


Todas las personas mayores de 18 años pueden manifestar en forma expresa su voluntad afirmativa mediante un acta de expresión en el Incucai. Esto solo toma un breve momento de tu día. Se precisa un registro de datos y finalmente se recibe en la casilla de mail registrada una credencial que deja asentado el deseo expresado. Un dato que quizás excede al conocimiento general, es la posibilidad de asentar tu decisión en el Documento Nacional de Identidad en las oficinas del Registro Civil de todo el país. Inmediatamente imprimimos nuestra manifestación afirmativa. Arriba se lee un mensaje de agradecimiento en nombre de todos los pacientes trasplantados y los miles que aún esperan. 

Con la hoja frente a nuestro rostro, suspiramos. No fue por cansancio sino porque habíamos puesto nuestro granito de arena a una causa enorme. El final del mail por parte del Incucai invita a difundir esta cruzada para que otras personas se sumen. Mi mamá y yo tomamos dicha tarea a rajatabla. Apenas escuchamos el golpe de la puerta y las llaves en el cerrojo acaparamos a mi papá. Al final del día, éramos tres quienes habíamos levantado nuestra voluntad dentro del entorno familiar, la cual será respetada pero también alzamos nuestra voz hacia los necesitados que podrán perder una gran batalla injustamente.


viernes, 1 de junio de 2018

Eso que Corre por tus Venas: 10 Datos poco Conocidos sobre la Donación

14 junio: Día Mundial del Donante de Sangre 2018


La sangre no se puede fabricar y es indispensable para trasplantes, cirugías, quimioterapia, tratar la anemia, hemofilia, enfermedades del riñón y el hígado, quemaduras, accidentes. Hay una sola clave para que este círculo cierre: que las donaciones voluntarias se vuelvan permanentes. Si el 3 al 5% de los argentinos donáramos dos veces al año, por ejemplo, el 100% de las necesidades del país estarían cubiertas.
  
1. La atención de nadie en un centro de salud, para ninguna práctica médica, nunca puede estar condicionada al aporte de donantes. En la Argentina existe una Ley de Sangre –la 22.990, de noviembre de 1983– que así lo estipula, además de que la donación es un acto voluntario y desinteresado. En otras palabras, nadie puede ser obligado a donar, nadie puede cobrar por hacerlo, y los equipos de salud únicamente pueden solicitar la colaboración solidaria de los pacientes y/o sus entornos para difundir la necesidad de donaciones.

2. Como la sangre se puede precisar en cualquier momento y lugar, la Organización Mundial de la Salud recomienda a las naciones crear una base estable de donantes regulares, voluntarios y no remunerados, para garantizar un suministro confiable y suficiente de sangre segura.

3. A toda la sangre que se dona se le practican estudios de laboratorio: en nuestro país son obligatorios los de sífilis, Chagas, brucelosis, hepatitis B y C, HIV/SIDA y HTLV I y II (además de la clasificación de grupo y factor sanguíneo y anticuerpos). Por eso las personas con menor prevalencia de infecciones transmisibles por sangre son los donantes regulares.

4. El procedimiento dura entre 7 y 10 minutos, se realiza con material descartable, y se extraen alrededor de 450 ml (una unidad). Esta sangre se trata para impedir su coagulación –con un método desarrollados por el médico argentino Luis Agote en 1914–, y se separan sus componentes: plasma, plaquetas y glóbulos rojos.

5. Los hombres pueden donar hasta cuatro veces al año y las mujeres hasta tres, siempre con un intervalo mínimo de dos meses entre donación y donación.

6. Si vas a donar acompañado y después de leer la información que te dan para que firmes tu consentimiento pensás que tal vez tu sangre no sea segura (y querés mantener tu privacidad), también te van a entregar una ficha confidencial que sirve, justamente, para solicitar que esa sangre no se utilice.

7. Podés donar a cualquier hora y no es conveniente que estés en ayunas: al contrario, se recomienda que desayunes o almuerces en forma normal, y que tomes abundante líquido (sin alcohol) antes y después de la extracción. También debes estar descansado, haber dormido por lo menos seis horas, y sentirte bien, sin síntomas de resfrío, tos o malestar. Tu cuerpo repone casi de inmediato la sangre que donaste.

8. Si después de haber donado te aparece algún síntoma o riesgo de infección (por ejemplo, te enterás de que tu pareja tiene una enfermedad transmisible o te sube la temperatura), comunicate con la institución donde donaste para informarlo. 

9.Todos los grupos sanguíneos son necesarios (A, B, AB, 0 y factor Rh Positivo o Negativo). Los donantes más difíciles de conseguir son los Rh Negativo, que sólo posee el 10% de la población.

10.Si vas a tener una cirugía programada, podés recibir tu propia sangre, mediante un plan de autotransfusión: un cronograma de extracciones organizado previamente con los médicos.
  
Actuá. En el 0800-222-1002 del Ministerio de Salud de la Nación podés consultar dudas y lugares donde donar sangre en todo el país, o buscarlos en este mapa.