miércoles, 10 de abril de 2019

Una Mirada Distinta: Entrevista


Entrevista a Ricardo Gross, Coordinador de

 "Una Mirada Distinta", Centro Municipal 

para la Inclusión de las Personas 

con Discapacidad de San Isidro – Gran Buenos Aires



¿De qué se trata la Organización y cuál es tu rol?
Este es el Centro Municipal para la Inclusión de las personas con discapacidad, que depende de la Secretaría de Integración Comunitaria. Trabajamos en conjunto con el municipio y sus distintas dependencias, con ONGs, instituciones privadas del distrito y con estatales que tengan que ver con el gobierno provincial y nacional. Trabajamos en todo lo que tiene que ver con la inclusión de las personas y la discapacidad. En todo sentido, desde la inclusión educativa y laboral hasta la social y deportiva.
Una de nuestras funciones principales es ser centro de referencia para las personas con discapacidad y sus familias. Ser centro de contención, los orientamos, contenemos y apoyamos para que puedan solucionar el tema que los preocupa.
Nosotros decimos que la primera deficiencia que tiene la persona con discapacidad es su manejo de la información. En Argentina tenemos una de las mejores leyes que existen en cuanto a discapacidad, pero no sólo no se difunde y se incumple, sino que además no se conoce. Si ellos ni siquiera conocen cuáles son sus derechos, ¿cómo van a poder pelear para que se cumplan?
Por eso tenemos una guía de discapacidad y una asistente virtual que funciona las 24 horas

¿Qué sector del gobierno se ocupa de las plazas inclusivas?
Cada área de gobierno tiene su responsabilidad en cuanto a las tareas. Nosotros nos ocupamos de generar políticas que tengan que ver con la accesibilidad del entorno, generar ordenanzas que tornen más inclusivo el distrito. Falta un montón pero vamos avanzando.
Puntualmente de las plazas, ahora se está encargando Espacios Verdes. Nosotros estuvimos haciendo incidencia durante dos años en Espacios Verdes y lo bueno es que dio sus frutos.
Les planteamos que queríamos una plaza con juegos inclusivos por cada ciudad de zona norte. La Plaza Roca en Beccar, la Plaza Padre Castiglia en San Isidro, Plaza Pueyrredón en Acassuso, Plaza 9 de Julio en Martinez, Plaza de los Inmigrantes en Villa Adelina (que esa fue la primera que nosotros hicimos).

Cada vez que se inauguraba una de esas plazas, primero insistíamos nosotros, después nos invitaban y a partir de la quinta plaza inclusiva que abrieron dejaron de invitarnos, porque se tornó algo habitual. Nosotros en lugar de ofendernos dijimos bárbaro, ya sembramos la semilla. Ahora son 12 plazas en todo el distrito que tiene juegos inclusivos y cualquier plaza que se remodela o se abre nueva ya tiene contemplados los juegos inclusivos.
La primer plaza, en Paso de los Inmigrantes, ni siquiera fue inclusiva…Yo creo que se pensó “vamos a poner juegos para discapacitados”. Entonces tenías los juegos convencionales en una esquina y los juegos para discapacitados en otra esquina.

Y eso de inclusivo no tiene nada.
Ellos [Espacios Verdes] se dieron cuenta que no estaba bien, vinieron acá después y nos dijeron vamos a cambiar los juegos y a ponerlos todos juntos. Lo bueno es que uno va a aprendiendo.

¿Qué condiciones tiene que cumplir para ser una plaza inclusiva?
No por la cantidad de juegos sino por los tipos de juegos, cómo están distribuidos y cómo está el entorno. Están las normas del Instituto Nacional de Racionalización, que determinan el formato que tienen que tener los juegos. No hay muchas empresas que construyen estos juegos, nosotros contratamos a Playtime.
Los juegos tienen que ser súper resistentes, tienen que tener contenciones para los chicos que no pueden sostener las columnas, entonces las sujeciones, los cinturones son especiales. Tiene que ser lo más estándar posible para que todos lo puedan usar mas allá de que tengan o no tengan discapacidad.

¿Eso está todo señalizado?
Si, tienen cartelería. Si tuvimos problemas con los primeros juegos porque fueron bandalizados. Entonces los cuidadores de la plaza les ponían cadenas y cuando la persona con discapacidad y su familia los quería usar, no podían y tenían que estar buscando al casero. Un día dijimos bueno, la sociedad tiene que ir aprendiendo. Por eso tuvimos que reponer, arreglar, soldar varios meses y después se fue aplacando y disolviendo el vandalismo.

¿Tienen algún testimonio que te acuerdes de chicos o familias de discapacitados?
Los chicos más limitados antes eran los chicos con problemas motores, que no usaban silla de ruedas pero tenían parálisis cerebral, por ejemplo. Estos y muchos otros chicos iban a las plazas, pero lo único que hacían era mirar como sus hermanitos jugaban. Ahora están a la par, en hamacas una al lado de la otra. O se suben a una hamaca con una silla de ruedas y los hermanos al lado, la calesita la usan entre todos.
Principalmente en las inauguraciones se han acercado padres que se emocionaban porque decían Ahora mi hijo va a jugar con sus hermanos, algo que nunca han podido hacer. Yo lo viví, porque yo tengo un hijo con parálisis cerebral entonces lo viví al proceso de llevarlo a las plazas y después a las plazas inclusivas. Después hay dos hermanitas mellizas, ambas con parálisis cerebral que van a una plaza inclusiva cerca de casa. Cuando paso y veo a la mamá y a la ciudadora hamacando a las chicas y su sonrisa de oreja a oreja y a mí se me caen las medias de ver eso.

¿Cuál es el mensaje? 
Si vos acostumbras a un chiquito, que son los que menos discriminan, a que lo normal es convivir con otra persona que es diferente a uno, y esos chicos se acostumbran a convivir en igualdad de condiciones, cuando ese niño sea un adulto ya va a haber aprendido a convivir sin que le resulte raro la diferencia.
Lo mismo con los adultos, que llevamos a los chicos que no tienen ningún tipo de discapacidad y vemos como ellos interactúan con los que si tienen discapacidad, nos enseñan.
La iniciativa en este tema fue de una ONG, que recaudó los fondos y pusieron la primera plaza, porque el municipio no quería. Ahora, una vez que vieron que esa plaza servía, entonces empezaron a poner en otros lados también. Por eso estas cosas se van contagiando.

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Fotos: Gentileza del Centro "Una Mirada Distinta"
Esta entrevista fue hecha para la nota Juegos que Forman Personas y la publicamos en su totalidad por su valioso contenido. 


viernes, 5 de abril de 2019

Desarrollo Sostenible: Qué es y Cómo Aplicarlo a Nuestras Vidas

Día Mundial de la Madre Tierra


Desde hace más de 40 años, el 22 de abril en todo el mundo se conmemora el Día de la Madre Tierra. Iniciado como una manifestación ambientalista a principios de la década del ‘70, en la actualidad esta jornada busca concientizar sobre el impacto del cambio climático y propulsar sistemas de desarrollo sostenible en todo el planeta.

Cuando se habla de desarrollo sostenible se entiende a formas de producción que protegen el ecosistema y los recursos del planeta. La Organización de las Naciones Unidas lo define como “la acción de satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. Esta definición surgió de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de 1987, y se extiende hasta la actualidad.

Así, la idea propone reemplazar el uso de recursos no renovables, que generan desechos dañinos en el largo plazo. Para ello es de vital importancia utilizar procedimientos que puedan ser utilizadas en largos períodos de tiempo (tanto en centrales energéticas e industrias como en agricultura y ganadería), sin generar un impacto ambiental irreparable.

Desde casa también podemos comenzar hábitos sostenibles para aportar nuestro granito de arena. ¿Cómo podemos empezar? Aquí dejamos tres ideas que cualquiera de nosotros puede implementar en el día a día:

1. Lleva tus propias bolsas al hacer las compras: según un informe técnico que realizó la Ciudad de Buenos Aires en el 2018, a nivel global se vierten ocho millones de toneladas de residuos plásticos al océano, y a nivel local unas 40 toneladas. El uso de bolsas de papel o de tela reutilizables en los supermercados supondría una reducción del 30% de estos desechos.

2. En distancias cortas siempre es mejor caminar: usar el auto solamente cuando sea necesario, dado que el combustible desprende sustancias que son tóxicas para la atmósfera. Además es una buena manera de comenzar un hábito saludable: la caminata diaria favorece el funcionamiento del metabolismo, la circulación y el sistema muscular. Otras opciones para sustituir el automóvil también pueden ser la bicicleta o el transporte público.

3. Plantá y cuida de un árbol o arbusto: las plantas son excelentes reguladores del medio ambiente. En exteriores generan oxígeno y regulan la temperatura ambiental. Si vives en un departamento y no hay lugar para un árbol, una planta de interior también es buena opción. Además de oxigenar los espacios cerrados brindan humedad al aire que respiramos para cuidar la salud de nuestros pulmones.

Con la práctica de estos tres hábitos periódicamente ayudamos a reducir el impacto ambiental con actividades que realizamos a diario. Además de ayudar al desarrollo sostenible, estaremos iniciando actividades beneficiosas para nuestra salud a corto y largo plazo. Ayudar al planeta depende de todos, y en este Día de la Madre Tierra es un buen momento para comenzar.

Por Santiago Miranda para Proyecto Pura Vida

jueves, 4 de abril de 2019

El Talle Único no es un Talle


En nuestro país existen varias asignaturas pendientes en materia de la lucha contra la desigualdad y una de ellas es la ley de talles de indumentaria. Con este precepto, se busca un sistema que se adapte a todos los cuerpos de los argentinos, que existan prendas de todos esos talles y que se incorporen criterios de obligatoriedad para comerciantes y fabricantes. Se había avanzado con un proyecto de ley nacional en 2013 que nunca se trató en la Cámara de Diputados, hasta que finalmente en marzo de este año, obtuvo media sanción.

La situación actual de la legislación se caracteriza por tener una falta de viabilidad preocupante. Al estar implementada por gobiernos provinciales y municipales, la ley cambia dependiendo la provincia o ciudad, convirtiendo en casi imposible que una marca pueda cumplir con todas las condiciones diferentes alrededor del país, y es por ello que se necesita que sea a nivel nacional. A la vez, se exige que se base en información antropométrica actual de los cuerpos argentinos, ya que se utilizan medidas de otros países que están incluso fuera de América Latina.

AnyBody Argentina es una ONG que lucha contra la "epidemia del odio corporal" y genera conciencia sobre la diversidad de los cuerpos. En Noviembre del 2018 realizaron una encuesta que arrojó como resultado que "el 70% de los argentinos tiene dificultades siempre o frecuentemente para encontrar ropa adecuada a su medida". A la vez, considerando que hay un estereotipo de belleza que ataca principalmente a las mujeres, el resultado también indicó que "solamente el 5% de las argentinas están conformes con su cuerpo". A esa construcción inalcanzable, a la mirada de la sociedad, a la autocosificación que se realiza uno mismo por no estar cumpliendo esas expectativas, tenemos un sistema de talles que recuerda que no encajas en esa falsa realidad.

El parámetro "90-60-90" contaminó la industria de la ropa y, todavía en este milenio, una gran parte de nuestra población se ve afectada a la hora de realizar un acto tan simple como conseguir vestimenta. La mayoría de los locales cuentan con un "talle único" para la mayoría de sus productos o escalan como máximo hasta un talle 48 que lejos está de ser realmente la medida correcta. Esto involucra no sólo a las grandes marcas que deciden fabricarlo así, sino también a los pequeños comerciantes revendedores que tampoco consiguen (o siquiera conocen) una tabla de talles que sea realmente inclusiva. 

Visibilizar la realidad de los cuerpos y dejar de demonizar el sobrepeso y la altura no sólo implica demostrar que todo aquello es normal, sino normalizar esas características también. Creer en un mundo "90-60-90" es una realidad distorsionada, y crear ropa sólo para ese mundo también lo es.

Es imperativo que la Industria de la Moda reconozca la diversidad de los cuerpos y acompañe la evolución sociocultural que estamos viviendo, pero para ello será necesario que sea obligatorio y que sea considerando las medidas antropométricas correctas de los argentinos y latinos. Toda persona tiene el derecho de conseguir su talla en un local de ropa y no ser discriminado por su peso o altura. La Ley de Talles continúa siendo injustificadamente aplazada y sigue siendo otra de las deudas que el Congreso tiene con la sociedad.