miércoles, 8 de mayo de 2019

La Pequeña Gran Heroína que Cambió un Rumbo: El de la Donación de Órganos en la Argentina

#LeyJustina


El 3 de agosto del 2018 nuestro país vivió un cambio drástico en lo que respecta a la salud y a la vida. Desde ese día en adelante, todos los mayores de 18 años se convierten automáticamente en donantes al momento de su muerte, salvo que en vida hubieran expresado su voluntad contraria. Así lo dispuso la nueva Ley 27.447 de Órganos, Tejidos y Células.

Pero casi nadie conoce a esta ley por su número…los números se nos olvidan fácilmente a la mayoría. A la ley la conocemos como “La Ley Justina”, por la niña argentina que la impulsó: Justina Lo Cane. Y a ella será imposible olvidarla.

Justina tenía doce años cuando entró en la lista de espera del INCUCAI (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante) para recibir un trasplante de corazón. Durante esa eterna espera en el Hospital Favaloro, inició junto a su familia una campaña de concientización sobre la importancia de donar órganos. La misma se llamó "Multiplicate X 7", en referencia a la cantidad de vidas estimadas que puede salvar cada donante de órganos y tejidos.

El corazón nunca llegó y Justina murió en noviembre de 2017. Sin embargo, sus padres juntaron fuerzas y continuaron con la campaña, persiguiendo el objetivo de que la donación de órganos se volviera obligatoria por ley. 

Y lo lograron. Después de mucho trabajo y tras haber sido aprobada en julio de 2018, la normativa legal fue reglamentada el 4 de enero de este año, mostrando con cifras claras y contundentes cómo se superó ampliamente la marca histórica de donantes y trasplantes en lo que va del año. Como afirma el INCUCAI, con respecto al primer trimestre de 2018, la donación de órganos creció un 62% y en los primeros tres meses de 2019 se realizaron 212 procesos de donación, permitiendo que 423 pacientes en lista de espera recibieran un trasplante. Asimismo, se concretaron 343 procesos de donación de córneas por lo cual las cifras alcanzadas resultan verdaderamente alentadoras.

En cuanto al proceso de la donación, afirman que el mismo depende de las características del fallecimiento: “Llegado el momento, los médicos determinan cuales son los órganos y/o tejidos aptos para trasplante. Para poder donar órganos, la persona debe morir en la terapia intensiva de un hospital. Sólo así puede mantenerse el cuerpo artificialmente desde el momento del fallecimiento hasta que se produce la extracción de los órganos. En el caso de los tejidos, no es necesario que la muerte se produzca en una terapia intensiva.” Para acceder a información más detallada y/o para registrar la voluntad de manera digital, hacer clik aquí.

Este 30 de mayo y como todos los años, conmemoramos como país el Día Nacional de la Donación de Órganos y Tejidos. Pero, ¿qué significa esto? Desde Proyecto Pura Vida queremos aprovechar este mes no sólo para rendir homenaje a la valentía de Justina y a la fortaleza de su familia, sino también para invitar a reflexionar en familia sobre este tema. A imaginar y construir un país donde sean cada vez menos las personas que pasan por el dolor de morir esperando un órgano que aunque existe, nunca llega. A imaginar y construir un país con más héroes y heroínas que desde el anonimato, salvan vidas.

Por Carolina Arriagada para Proyecto Pura Vida

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con la ley. Ya era dadora de antes. Al menos la muerte de Justina tuvo un sentido

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