viernes, 1 de junio de 2018

Eso que Corre por tus Venas: 10 Datos poco Conocidos sobre la Donación

14 junio: Día Mundial del Donante de Sangre 2018


La sangre no se puede fabricar y es indispensable para trasplantes, cirugías, quimioterapia, tratar la anemia, hemofilia, enfermedades del riñón y el hígado, quemaduras, accidentes. Hay una sola clave para que este círculo cierre: que las donaciones voluntarias se vuelvan permanentes. Si el 3 al 5% de los argentinos donáramos dos veces al año, por ejemplo, el 100% de las necesidades del país estarían cubiertas.
  
1. La atención de nadie en un centro de salud, para ninguna práctica médica, nunca puede estar condicionada al aporte de donantes. En la Argentina existe una Ley de Sangre –la 22.990, de noviembre de 1983– que así lo estipula, además de que la donación es un acto voluntario y desinteresado. En otras palabras, nadie puede ser obligado a donar, nadie puede cobrar por hacerlo, y los equipos de salud únicamente pueden solicitar la colaboración solidaria de los pacientes y/o sus entornos para difundir la necesidad de donaciones.

2. Como la sangre se puede precisar en cualquier momento y lugar, la Organización Mundial de la Salud recomienda a las naciones crear una base estable de donantes regulares, voluntarios y no remunerados, para garantizar un suministro confiable y suficiente de sangre segura.

3. A toda la sangre que se dona se le practican estudios de laboratorio: en nuestro país son obligatorios los de sífilis, Chagas, brucelosis, hepatitis B y C, HIV/SIDA y HTLV I y II (además de la clasificación de grupo y factor sanguíneo y anticuerpos). Por eso las personas con menor prevalencia de infecciones transmisibles por sangre son los donantes regulares.

4. El procedimiento dura entre 7 y 10 minutos, se realiza con material descartable, y se extraen alrededor de 450 ml (una unidad). Esta sangre se trata para impedir su coagulación –con un método desarrollados por el médico argentino Luis Agote en 1914–, y se separan sus componentes: plasma, plaquetas y glóbulos rojos.

5. Los hombres pueden donar hasta cuatro veces al año y las mujeres hasta tres, siempre con un intervalo mínimo de dos meses entre donación y donación.

6. Si vas a donar acompañado y después de leer la información que te dan para que firmes tu consentimiento pensás que tal vez tu sangre no sea segura (y querés mantener tu privacidad), también te van a entregar una ficha confidencial que sirve, justamente, para solicitar que esa sangre no se utilice.

7. Podés donar a cualquier hora y no es conveniente que estés en ayunas: al contrario, se recomienda que desayunes o almuerces en forma normal, y que tomes abundante líquido (sin alcohol) antes y después de la extracción. También debes estar descansado, haber dormido por lo menos seis horas, y sentirte bien, sin síntomas de resfrío, tos o malestar. Tu cuerpo repone casi de inmediato la sangre que donaste.

8. Si después de haber donado te aparece algún síntoma o riesgo de infección (por ejemplo, te enterás de que tu pareja tiene una enfermedad transmisible o te sube la temperatura), comunicate con la institución donde donaste para informarlo. 

9.Todos los grupos sanguíneos son necesarios (A, B, AB, 0 y factor Rh Positivo o Negativo). Los donantes más difíciles de conseguir son los Rh Negativo, que sólo posee el 10% de la población.

10.Si vas a tener una cirugía programada, podés recibir tu propia sangre, mediante un plan de autotransfusión: un cronograma de extracciones organizado previamente con los médicos.
  
Actuá. En el 0800-222-1002 del Ministerio de Salud de la Nación podés consultar dudas y lugares donde donar sangre en todo el país, o buscarlos en este mapa.


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