lunes, 19 de febrero de 2018

El ABC del Reciclaje



De las miles de toneladas de basura que se generan en un día, se estima que más del 40% es material reciclabe y reutilizable. Sin embargo, el porcentaje de hogares que cuida y se concientiza sobre cómo manejar sus residuos es bajo. La falta de conocimiento sobre qué y cómo reciclar es lo que lleva a que el procedimiento no parezca tan sencillo.

Para comenzar de manera correcta, es necesario llevar a cabo la separación de residuos. Es muy útil tener uno o más cestos diferentes, en los cuales vayan los residuos inorgánicos, es decir,  aquellos que su origen no es natural. La correcta separación implica dividir estos residuos en diferentes bolsas o cestos de la siguiente manera: papel y cartón por un lado y vidrios, metales y plásticos, por otro, siempre recordando que deben estar limpios y secos. La división es importante, debido a que el proceso de reciclaje no es el mismo para todos.



Los desechos orgánicos, como hojas, cáscaras y residuos de la fabricación de alimentos también son reciclables, ya que pueden ser reutilizados para la fabricación de compostaje: un producto obtenido a partir de diferentes materiales de origen orgánico, que al acelerar su descomposición, puede ser utilizado como fertilizante. Puede ser una excelente idea para fertilizar tu propia huerta orgánica.

Por otro lado, están los desechos peligrosos: aquellos que constituyen un peligro potencial tanto para el medioambiente como para las personas, por ser altamente tóxicos. Por ejemplo, las pilas, los productos de limpieza o las medicinas necesitan ser depositados en basurales específicos para que no contaminen todo su alrededor. Una simple pila, por su contenido en mercurio, puede llegar a contaminar hasta 600 mil litros de agua.

Una de las dudas más comunes es qué hacer con estos residuos, y la solución es localizar un punto limpio en tu ciudad para llevar esta clase de desechos. También son lugares de acopio de aceite de auto, de cocina o aparatos electrónicos que ya no utilices. Si el punto limpio no quedara cerca de tu hogar, una alternativa es juntar los desechos en un tercer cesto y luego llevarlo todo junto.


Los contenedores para el reciclaje suelen ser de color verde y cada vez más lugares poseen uno. Sin embargo, ya existen más colores para separar los residuos:  los contenedores verdes, para materiales hechos con vidrio; los contenedores azules para el papel y el cartón; y los contenedores amarillos, para envases metálicos, de plástico y bolsas y envoltorios de plástico y aluminio.

La separación de residuos y los cestos verdes están cada vez más presentes. Lo que hoy parece un proceso tedioso es lo que mañana será la costumbre más ecológica que tengamos. El futuro es reciclar.


Por Nati Stanchi para Proyecto Pura Vida 

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